Selección de exposiciones de Alberto Corazón.
 

DESPOJARSE

 

2018 – Galería Marlborough

Retirado en el Cigarral de los Enebros (Toledo), Alberto ha figurado intensamente los signos de la mudanza: el cobijo de un refugio, necesidad de cualquier desplazamiento. El caudal transparenta las imágenes que retiene el lecho del cauce y, entre todas ellas, la imagen de la vigilia del pintor que aguarda merodeando, con escasos medios, abierto a la comprensión oscura: el lienzo extendido en el suelo sobre el que se inclina, la mano, el juicio y los sueños que buscan al amparo del misterio y los relatos, y una paleta esencial de colores germinales -blanco, rojo, negro: luz, vida y extinción- que, pronto, su expansivo apego cromático desbordará en algarabía, desprovisto de gamas de transición.

Pintura, signo, cultura y vida. Una pintura atravesada silenciosamente por el tiempo suspendido, sin estruendos ni indiscreciones, porque su filiación con el goce y el placer de vivir, con la voluntad de disfrutar y compartir, suscita una fuerza exuberante que termina por imponerse al ineludible borde oscuro de la luz: “Qué oscuro el borde de la luz / donde ya nada / reaparece” (Jose Angel Valente).

Fernando Gómez Aguilera
Fragmentos de Mudanza, texto para el catálogo de la exposición.

El jardín en invierno, 2013.
Acrílico sobre lienzo, 80×85 cms. (Acor 3005).

Números romanos con cuadrado negro, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 90×90 cms. (Acor 3024).

El azar es denso, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 85×115 cms. (Acor 3022).

Conversación de Malevich con Pitágoras, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 80×85 cms. (Acor 3026).

Oscuro es el canto, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 80×110 cms. (Acor 3023).

¿ES LA MEMORIA UN CAZADOR FURTIVO?

 

2013 – Galería Marlborough

Tras contemplar sosegadamente en la Pinacoteca Ambrosiana de Milán la tela Cesto de frutas, que pintó Caravaggio en Roma en una fecha indeterminada entre 1597 y 1601, Alberto Corazón sintió el impulso de garabatearla sobre una servilleta de papel, el primer soporte que encontró a mano tras refugiarse en un bar próximo al museo, todavía conmocionado por el impacto recibido y, un poco para sacudirse el ensimismamiento en el que había caído.
 
Al dibujar, dificultosamente con la pluma sobre la superficie absorbente y blanda de la servilleta sentí que sus trazos abrían un a camino a seguir. Como me ha sucedido otras veces, entendía que mi trabajo era el de un furtivo en un territorio que no conoce. En el trazo, casi automático, se activa una memoria no consciente”.
 
Abarcando ahora la amplia trayectoria artística de Alberto Corazón y remontándonos a sus orígenes conceptuales ¿no nos hace rememorar su arranque inicial a través de ese tanteo analítico? ¿No nos hace comprender que este repliegue es como la plenitud de un sueño original? ¿No es acaso la pintura algo mortal, algo que ha de renacer cada vez?
No es fácil desplegar la pintura sin antes replegarse, una operación furtiva donde se halla a sus anchas el merodeador Alberto Corazón.

Francisco Calvo Serraller
Texto del catálogo de la Galería Marlborough.

Cesta con verde óxido de cromo, 2013.
Acrílico sobre lienzo, 88×144 cms. (Acor 1890).

Cesta con rojo inglés, 2012.
Acrílico sobre lienzo, 75×90 cms. (Acor 1921)

Cesta con verde veronese, 2013. 
Acrílico sobre lienzo, 75×90 cms. (Acor 1948)

Cesta con azul turquesa, 2013. 
Acrílico sobre lienzo, 140×180 cms. (Acor 1953)

Cesta con amarillo de cadmio oscuro, 2012.
Acrílico sobre lienzo, 180×180 cms. (Acor 1958)

Cesta con verde óxido de cromo, 2013.
Acrílico sobre lienzo, 180×190 cms. (Acor 1897).

Cesta con amarillo de cadmio claro, 2013.
Acrílico sobre lienzo, 75×90 cms. (Acor 1922)

Cesta con gris de Payne, 2013.
Acrílico sobre lienzo, 59×88 cms. (Acor 1951)

Cesta con amarillo Nápoles oscuro, 2013.
Acrílico sobre lienzo, 140×180 cms. (Acor 1957)

EL JARDÍN DE NOCHE

 

Comienza a atardecer. El último sol se filtra entre los racimos amarillos de las mimosas. Aunque estamos todavía a comienzos de abril, algunos signos de la primavera se han anticipado. Los mirlos en celo chillan y pelean. No han madurado aún los frutos de los madroños y picotean buscándolas.
Madreselva es el aroma que no reconocía. Y la melosa jara.
 
Un búho me saluda en mitad de la noche. Canta en el jardín en la rama de una vieja encina.
 
No volveré a escucharlo. Voy a sentir su ausencia. No sé si percibirá la mía.
Escribo y dibujo con la compañía de alguna salamandra y hormigas. Olivos, encinas, tres cipreses largos, puntiagudos como lápices. Hago unos bocetos rápidos para la calentar la mano.
 
El olor de la vida
y su sonido, viene,
se disuelve
y regresa.

Alberto Corazón

El Cielo Protector, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 88 x 80 cms. (Acor 3017).

El Olor de la Noche, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 84 x 84 cms. (Acor 3007).

Problemas del Maestro en el Taller, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 95 x 110 cms. (Acor 3021).

Mas Roig, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 120 x 180 cms. (Acor 3003).

El Ruido de la Noche, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 84 x 84 cms. (Acor 3006).

Pieza de Conversación 1, 2017.
Acrílico sobre lienzo, 85 x 115 cms. (Acor 3018).